lunes, 16 de junio de 2014

La transformación de la intimidad, Sexualidad, amor y erotismo en las sociedades modernas, por Anthony Giddens

RESUMEN DE LA OBRA
La verdad tratar de resumir esta lectura me llevaría a cortar gran información importante, puesto que esta obra de Anthony Giddens, está basada en investigaciones realizadas durante su vida profesional como sociólogo. Haré lo posible por dejar lo que más resalta a mi parecer, esta lectura trata de la psicología de la auto-ayuda, ofrece opiniones de inestimable valor, nos narra el autor que se puso a escribir sobre sexo, y se encontró escribiendo sobre amor y sobre los comportamientos específicos de los hombres y las mujeres, enfoca lo que es una “relación pura”, es decir una relación de igualdad sexual y emocional.
Nos habla de la reivindicación del placer sexual por parte de las mujeres, descentrada, liberada de las necesidades de la reproducción. Además nos refiere como la sexualidad plástica puede quedar moldeada como un rasgo de la personalidad y se une intrínsecamente con la identidad. Al mismo tiempo libera la sexualidad de la hegemonía fálica, del desmedido predominio de la experiencia sexual masculina. Ha abierto un abismo entre los sexos y no se puede decir con certeza cuando se tenderá un puente. El autor nos habla de la “virtud” que se ha definido siempre como el rechazo de una mujer a la tentación sexual, rechazo reforzado por diversas protecciones institucionales como el noviazgo vigilado, matrimonios a la fuerza, etc. Esto en cuanto a las mujeres, pero en los hombres, ellos si necesitan de una experiencia sexual para su salud física, más aún disculpar el adulterio, como “un desliz lamentable, pero comprensible”
Nos manifiesta sobre las investigaciones realizadas en las “décadas pasadas” cuando la virginidad de las mujeres hasta el matrimonio era apreciada por los dos sexos. Marca la diferencia entre lo jóvenes menores de veinte años, que hacen la diferencia entre las chicas buenas y las chicas malas todavía se aplica en términos fijados por la ética de la conquista masculina, pero en la encuesta realizada a las adolescentes no hablan de “preservarse” para un compromiso futuro o para el matrimonio. Ahora la mayor parte de las personas, hombres y mujeres llegan ahora al matrimonio trayendo un acervo sustancial de experiencia y conocimientos sexuales.  Las mujeres esperan recibir, así como proporcionar, placer sexual, muchas han llegado a considerar una vida sexual plena como un requisito clave para un matrimonio satisfactorio.
Las teorías de Foucault sobre la sexualidad, un capítulo resaltante porque transcribe las teorías de él  historiador de las ideaspsicólogoteórico social y filósofo francés, sobre las funciones sexuales que son un rasgo maleable de la identidad personal, un punto de primera conexión entre el cuerpo, la auto-identidad y las normas sociales. Nos habla  “la hipótesis represiva”, la sexualidad y el poder se entreveraron de diversas formas. La sexualidad se desarrollaba como un secreto que debía ser revelado sin tregua y simultáneamente defendido, como el caso de la masturbación, considerado fenómeno peligroso y sus claras consecuencias. Con las numerosas perversiones, catalogadas por médicos y psiquiatras y otros. Las diversas formas de aberración sexual quedaban expuestas a la inspección  pública y se las convertía en principios de clasificación de la conducta individual, personalidad y auto-identidad. La sodomía era definida cono un acto prohibido, y no una cualidad o un modelo de conducta individual.
Muchas culturas y civilizaciones tradicionales desarrollaron artes de sensibilidad erótica, pero solo la moderna sociedad occidental ha desarrollado una ciencia de la sexualidad. Esto ha sido posible mediante la conjunción del principio de la confesión, en sentido moderno “es todo el conjunto de procedimientos por los que el sujeto se ve incitado a producir un discurso de la verdad sobre su sexualidad, que es capaz de tener efectos sobre el mismo sujeto. El sexo está dotado con poderes causales vastos y parece tener una influencia sobre muchas acciones diversas. Convierten al sexo en algo clandestino y resistente a una observación fácil. La invención de la sexualidad, para Foucault, era parte de ciertos procesos distintos involucrado en la formación y consolidación de las instituciones sociales modernas. La sexualidad femenina emergía como una fuente de preocupación, que necesitaba soluciones. Las mujeres que anhelan el placer sexual son específicamente innaturales, “lo que es condición habitual del hombre (la excitación sexual) es una excepción en el caso de la mujer”.
La sexualidad es un constructo social, que opera en campos de poder, y no un abanico de impulsos biológicos que o se liberan o no se liberan. El “poder disciplinar” produce “cuerpos dóciles” controlados y regulados en sus actividades e incapaces de actuar espontáneamente a impulsos del deseo. Los sexólogos comenzaron a trabajar declarando que la búsqueda del placer sexual, por parte de los dos sexos es deseable y necesaria.  Para la mayoría de las mujeres, en la mayoría de las culturas y en todos los periodos de la historia, el placer sexual, allí donde se hacía posible, estaba ligado intrínsecamente al miedo a los embarazos repetidos, y por tanto, a la muerte, dada la proporción sustancial de mujeres que perecían en el parto y las elevadas tasas de mortalidad infantil que se producían.
La importancia de Freud no fue solo lograr que la obsesión moderna por el sexo fuese la preocupación más fuerte; sino más bien que Freud revelase las conexiones entre sexualidad y auto-identidad, eran absolutamente oscuras. El cuerpo se convierte en un foco de poder administrativo, que debe estar seguro. Pero más que esto, se convierte en una carrera visible hacia la identidad del ego y se ve crecientemente integrado en las decisiones sobre el estilo de vida que hace un individuo.
El hablar del amor romántico y otras formas de afectividad, nos deja el concepto sobre el amor, que atormenta la mente y el cuerpo, en mayor o menor escala, conduce a muchos a un callejón sin salida, a escándalo o tragedia, más raramente, ilumina la vida y dilata el corazón que reboza el gozo. El amor romántico introdujo un elemento novelesco dentro de la vida individual, una fórmula que difundía radicalmente la reflexividad del amor sublime. El amor rompe con la sexualidad a la vez que la incluye. La “virtud” asume un nuevo sentido para ambos sexos, y ya no significa sólo inocencia, sino cualidades de carácter que seleccionan a la otra persona como “especial”, el amor romántico ha sido un complot urdido por los hombres contra las mujeres, para llenar sus mentes con sueños vanos e imposibles.
El amor romántico fue esencialmente un amor feminizado, “el hombre establece la norma sobre la persona y conducta de su esposa, fundamenta la norma de sus inclinaciones; él gobierna por decreto, ella por persuasión… el imperio de la mujer es un imperio de ternura… sus instrumentos de mando son las caricias, sus amenazas son las lágrimas.
El amor romántico separa al sujeto de un contexto social más amplio, de una manera diferente. Proyecta una trayectoria vital a largo plazo, orientada a un futuro anticipado aunque maleable, crea una “historia compartida” que ayuda a separar la relación marital de otros aspectos de la organización familiar y a darle una primacía especial. La heroína amansa, suaviza y altera la masculinidad aparentemente intratable de su objeto amoroso, haciendo posible que la afección mutua llegue a ser la línea directriz principal de sus vidas en común.
Ahora hablemos de la “pérdida de la virginidad” para un chico sigue siendo desde tiempos inmemoriales una expresión equívoca. En el caso de los muchachos es un plus, una ganancia. Es un talismán que apunta al futuro, pero no compromete. En el caso de las chicas, la virginidad es contemplada como una entrega. La cuestión no es – para la mayoría – si debe formar parte de la primera experiencia sexual, sino cómo elegir el momento y la circunstancia correctos. Los chicos esperan forzar el hecho de la iniciación sexual, las chicas prefieren “retrasar las cosas”. Las chicas dejan este mensaje: “Quiero tener una relación ideal con un muchacho. Espero y deseo que alguien me ame y cuide de mí, lo mismo que yo de él”.
El amor romántico es un amor sexual, es la satisfacción sexual y la felicidad, quedan presuntamente garantizadas por la fuerza erótica. El amor confluente introduce por primera vez en el núcleo de la relación conyugal y logra la meta de la realización de un placer sexual reciproco, un elemento clave en la cuestión de si la relación se consolida o disuelve.
En cuanto a las relaciones de parentesco acostumbran frecuentemente a ser consideradas como una base firme de confianza. Ahora la confianza debe ser negociada y ganada, y el compromiso es algo personalizado, como sucede en las relaciones sexuales.
Porque no hablar del cuadro más complejo que es la relación de los padres con los hijos más jóvenes. No sólo los padres son mucho más poderosos que sus hijos pequeños, sino que sus actitudes y conducta modelan la personalidad y las disposiciones del muchacho. De todas formas, no es correcto suponer que la infancia no haya quedado afectada por el mundo de las relaciones. Se aconseja a los individuos que desean desarrollar lazos personales estrechos con otros, “curar al niño que llevamos dentro”. Las relaciones entre hijos pequeños y padres aparecen aquí de manera fundamental como importantes para la relación pura y para el modelo de amor confluente ¿Por qué “liberación  del pasado” es tan importante para el logro de la intimidad. El revivir el dolor es la condición para liberar hábitos que de otra manera se transforman en rasgos adictivos en el presente. Es difícil en la vida tardía integrar la sexualidad en una narrativa reflexiva del yo. Lo que los hombres tienden a reprimir, repitámoslo, no es la capacidad de amar, sino la autonomía emocional, importante para el apoyo de la intimidad.
Esto es otro punto interesante de esta presente obra que, según las investigaciones realizadas a un grupo de 200 hombres y mujeres en Estados Unidos, mostró que los dos tercios de los hombres interrogados no podrían mencionar a un amigo íntimo, pero las tres cuartas partes de las mujeres, pudieron fácilmente mencionar una o más personas amigas íntimas, que siempre eran mujeres. Las mujeres, tanto las casadas como las solteras, mencionaban a una mujer como su mejor amistad.
Un punto importante, al hablar del matrimonio, se dice, es un pobre sustitutivo del respeto, evitar el abuso emocional es quizás el aspecto más difícil de la nivelación del poder en la relación, pero el principio rector es claramente el respeto de las opiniones y rasgos personales del otro. El criterio que hay que seguir no es justamente el respeto por el otro, sino el abrirse a esta persona. Un individuo cuyas intenciones reales se ocultan al compañero de pareja no puede poseer las cualidades que se necesitan para una definición cooperativa de la condiciones de la relación.
Hablando del amor apasionado fue originariamente una entre otras pasiones, su interpretación estaba muy influida por la religión. La pasión se admite hoy sólo con renuencia y reservas, incluso en lo que concierne a la misma conducta sexual, en parte porque su papel como “fuerza compulsiva” se ha visto sustituido por la adicción.
Concluye el autor, que la sexualidad refleja todavía un eco de transcendencia. Incluso si fuera así, también aparece rodeada con un aura de nostalgia y desilusión. Una civilización adicta al sexo es una sociedad en la que muerte ha perdido significado. Desde este punto de vista, la sexualidad no es la antítesis de una civilización dedicada al crecimiento económico y al control técnico, sino la encarnación de su fracaso.

COMENTARIO DE LA OBRA

Anthony Giddens, nace en LondresInglaterra el  18 de enero de 1938, es un sociólogo  británico, reconocido por su teoría de la estructuración y su mirada holística  de las sociedades modernas.  La Transformación de la intimidad pretende tratar cuestiones del interés de cualquier individuo de la sociedad de finales del siglo XX. Categoriza el sociólogo británico las relaciones de pareja en varios grupos: amor pasión, amor romántico, sexualidad plástica, relación pura, relación confluente. Habla Giddens de Foucault y del carácter novedoso de su pensamiento (sobre todo en lo referente a su obra La Historia de la sexualidad, de la que el británico extrae algunos pasajes referidos a los siglos XIX y XX). En otro capítulo se detiene en el psicoanálisis, especialmente en su vertiente de relaciones objetuales. Más adelante habla de la visión que sobre las relaciones humanas y, en especial, sobre el sexo que tenían algunos miembros de la Escuela de Frankfurt: Reich y Marcuse, sobre todo.
Al hacer un breve comentario de los capítulos, puedo expresar que gratificante ha sido para mí leer esta obra, no solo por la información proporcionada, sino que en cada capítulo era como si me descubriera como mujer, todo ese proceso de niña, adolescente y mujer madura, todo ese proceso que pasamos las mujeres, de nuestro concepto de virginidad, el matrimonio, el amor romántico, todo esto lo he pasado y como lo han pasado y pasaran cada mujer al ocupar un lugar y espacio en este mundo. Esta lectura por su expresión sencilla llega a cualquier lector, alguien me dijo una vez, que cuando uno lee un libro no solo se debe fijar en el mensaje que recibe del libro, sino de la reflexión que te lleva hacer de tu vida. De lo errada que uno puede ser y al tener más conocimientos te da la oportunidad de mejorar tu vida.+

GLOSARIO
Arbitrio: Facultad humana de adoptar una resolución con preferencia a otra.
Acritud: Aspereza en el gusto y en el olfato.
Adulterio: Relación sexual de una persona casada con otra que no sea su cónyuge.
Amor confluente: Modelo de amor o de relación de pareja que aparece con la revolución sexual a mediados del siglo XX en la cultura occidental
Amor Romántico: Es uno de los modelos de amor que fundamenta el matrimonio monogámico y las relaciones de pareja estables en las culturas modernas, principalmente las occidentales.
Aserción: Afirmación, aseveración, expresión en que se da por cierta una cosa.
Aversión: Asco, repugnancia.
Coercitivas: Que refrena o reprime
Complejo: Complicado, de difícil entendimiento o resolución.
Disolutas: Licencioso, entregado a vicios y placeres.
Emulaban: Imitar las acciones de otro procurando igualarlo o superarlo.
Ensoñación: Acción y resultado de ensoñar, ensueño.
Episodios:  Hecho puntual y separado que forma parte de un todo.
Extravagante: Fuera de lo común o rareza por ser excesivamente original.
Esporádicos: Ocasional, que se produce con poca frecuencia y de forma separada.
Férula: Tablilla empleada en el tratamiento de fracturas.
Fiable: Digna de confianza.
Furcias: Prostitutas.
Hegemonía: Supremacía que un estado o pueblo ejerce sobre otro
Hipótesis represiva: El poder es un mero instrumento represivo cuya función sería obstaculizar o distorsionar la verdad.
Historia casuística: Muestra de ejemplos.
Humor insulso: Humor sin gracia o interés.
Intrusión: Acción de introducirse sin derecho en una jurisdicción, cargo, propiedad, etc.
Jaez: Cualidad o condición.
Perversión: Envilecimiento o corrupción, sobre todo si son causados por malos ejemplos o enseñanzas
Proclives: Propenso o inclinado hacia lo que se considera negativo.
Prosecución: Continuación, reanudación, persecución, acoso, seguimiento.
Sodomía: Coito anal o relaciones sexuales entre hombres.




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