martes, 8 de julio de 2014

ENSAYO “EL LUGAR DE LA PSICOLOGIA EN UNA SOCIEDAD QUE ENFRENTA GRANDES DESAFIOS” por JORGE BRUCE

INTRODUCCIÓN

En el presente ensayo me propongo analizar temas expuestos por el reconocido psicoanalista Jorge Bruce, en su conferencia “El lugar de la psicología en una sociedad que enfrenta grandes desafíos”. como son el racismo y la discriminación que son grandes cicatrices que han dejado marcada nuestra historia desde la época de la colonia hasta los tiempos actuales.  En nuestra vida cotidiana, se expresa con una normalidad que desconcierta a todos los que visitan el país, el racismo se ve pronunciado al realizar trámites de todo tipo, a la hora de inscribir a sus hijos en los municipios, al realizar denuncias ante la policía, al solicitar trabajo donde se exige la "buena presencia", al escoger pareja, al entrar a restaurantes, discotecas, colegios y playas, se sabe de casos de ingreso selectivo a lugares de entretenimiento en la ciudad de Lima que han sido denunciados, entre otros etc.

Según el diccionario de la lengua castellana la palabra racismo es: Doctrina antropológica o política basada en este sentimiento y que en ocasiones ha motivado la persecución de un grupo étnico considerado como inferior. Asi mismo es definido en todas las instancias y foros internacionales como una afrenta a la dignidad humana básica y una violación de los derechos humanos. Un número importante de tratados internacionales ha intentado terminar con el racismo. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) utiliza una definición de discriminación racial asentada en la Declaración sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial.

Jorge Bruce hizo una importante aclaración sobre la palabra “raza”, que es una denominación en biología, porque raza se refiere a los grupos en que se subdividen algunas especies biológicas, a partir de una serie de características que se transmiten por herencia genética. El término raza comenzó a usarse en el siglo XVI y tuvo su auge en el siglo XIX, adoptando incluso una categoría taxonómica equivalente a subespecie. En 1905, el Congreso Internacional de Botánica eliminó el valor taxonómico de raza. A pesar de ello, su uso se mantiene en la lengua común y es muy frecuente cuando se trata de animales domésticos. En el caso del ser humano (Homo sapiens), existe opinión mayoritaria entre los especialistas en que es inadecuado el uso del término raza para referirse a cada uno de los diversos o diferentes grupos humanos,  y se considera que es más apropiado utilizar los términos etnia o población para definirlos. Más aún, muchos científicos consideran que para referirse a seres humanos, biogenéticamente, las “razas” no existen, tratándose sólo de interpretaciones sociales.

El racismo son estigmas sociales, que se vive de manera íntima, muy personal.
Si me discriminan porque hablo quechua aprendo castellano, si me discriminan porque soy judío me convierto en católico, si me discriminan porque uso poncho y ojotas me pongo pantalón y camisa, eso puedo cambiarlo. Pero si me discriminan por mis genes eso no puedo cambiarlo, porque es mi naturaleza. Por eso el ataque racista genera heridas muy profundas en la naturaleza íntima de las personas, y ante eso, la mejor defensa, la más elemental y más eficiente es la negación. No existe racismo por tanto yo no fui discriminado.

El historiador, sociólogo y periodista peruano Nelson Manrique,  establece que el racismo está bastante enraizado en la sociedad peruana,  surge y se consolida no por accidente, sino que es parte de un orden social que se fundó en la colonia. El orden colonial en Perú y América Latina fue estamental. Es decir el ideal del orden estamental es que cada quien esté en su lugar, no se mueva de su lugar. El “orden ideal” es aquel donde cada cual permanece en el lugar donde ha nacido y el racismo da una justificación ideal para un orden de esa naturaleza; porque el racismo pretende que las personas son superiores o inferiores, están arriba o abajo, por razones que no son sociales sino biológicas. Por sus rasgos físicos unos estarían arriba y otros abajo, y eso según ellos, es inmutable porque es natural, por ende un orden estamental.

El racismo peruano, es un virus que cambia, que evoluciona, que muta, es una herida abierta, es humillación, es autodiscriminación tiene componentes muy complejos, muy enredados. Es decir, somos una sociedad donde el mestizaje biológico ha sido muy intenso, y sin embargo es habitual ver a personas con rasgos claramente indígenas tratando de cholo o indio como insulto o descalificación a otras personas. Una persona que procede así es incapaz de ver su propio rostro. Quiere ver un rostro blanco de ojos claros de cuerpo atlético si es hombre, y si es mujer con un cuerpo escultural como modelo de pasarela.

Realmente el racismo ha estado y estará presente en todas las esferas sociales de nuestra sociedad, siempre ha existido una discriminación no solo en el color la de piel o por la manera peculiar de hablar de cada región de nuestro país, también nos fijamos en su vestimenta, como marginamos a las personas que usan los atuendos de su zona, considerando que las personas que vienen del interior del país, no están a la altura de nuestra capacidades intelectuales, sociales o culturales, siempre existe ese “aire de superioridad” que ellos son personas inferiores. Peor aún manifestar que las personas andinas no merecen tener una categoría en la sociedad.

La discriminación étnica en general se basa en productos culturales, pero esos productos culturales son producto de la acción humana, queda claro como inciden los medios publicitarios; ya que éstos tienen  la difusión y asentamiento de una ideología racista, en una cultura dominada por la imagen: “…la experiencia narcisista y el factor estético cobra relevancia mayor en el proceso de moldear identidades…”  La publicidad peruana es burda, necesitamos una publicidad de reconocimiento. Si un extranjero quisiera conocer el Perú a través de su publicidad, presente en las calles y en los medios de comunicación, seguramente pensaría que se trata de un país nórdico y no de un país andino. Los publicistas peruanos han desarrollado un argumento para justificar esa extraña selección biotípica para su labor: “lo aspiracional”. “Dicho argumento consiste, en esencia, en afirmar que el público aspira a alcanzar determinados status y estilos de vida, encarnados por personas con rasgos físicos que no corresponden a los de la gran mayoría de peruanos”. Así, los grandes almacenes, los supermercados y las cremas dentales todos se representan a través de hombres y mujeres que se asemejan a las figuras propaladas por el cine y la televisión norteamericana: “El argumento aspiracional en realidad pretende imponer una visión ferozmente reductora a la apariencia física y (supuestos) ideales estéticos”.

Además de ello algo importante también es la violencia que sufrimos por los medios de comunicación y medios de publicidad masiva pues ellos se encargan de vendernos cada día y bombardearnos de información que nos hace sentir inferiores,  que las chicas y chicos al ver que no encajan con los modelos  y estereotipos de belleza de una cultura que no es la nuestra. Una cultura donde la alienación es lo que más predomina, la cultura peruana es aquella que busca una copia y siempre se deja influir por los medios.
Más aún con el uso de las redes sociales por parte de sujetos inescrupulosos que valiéndose de la posibilidad de anonimato y del alcance a millones de internautas de este medio, es que expanden sus ideas racistas de manera intensa por el mundo digital, con discursos racistas, siendo sus preferidos twitter y facebook, diseminando el odio racial y la intolerancia. En nuestro país, los casos más recientes y muy sonados fueron los casos de Dina Paúcar y de la agrupación musical “Corazón Serrano” cuyas integrantes fueron tildadas con adjetivos denigrantes y racistas.

Es aquí donde el papel del psicólogo cumple un rol importante para fortalecer la autoestima de estas personas y en general de nuestra cultura, para que de ese modo se pueda dar un cambio en las actitudes frente a los estereotipos, el racismo, la discriminación y todas las formas existentes de violencia. Por ello la psicología social peruana está contribuyendo al conocimiento de la realidad nacional en la identidad nacional, en el bienestar personal y sobre todo tener una mentalidad critica.
Bruce manifestó que la psicología en una sociedad como la nuestra enfrenta grandes desafíos. Motivó a los psicólogos y a los futuros psicólogos, a reestructurarse a buscar alternativas para mejorar la convivencia de nuestro país.

Para Kenneth Gergen, hacia una psicología postmoderna y postoccidental, la investigación psicológica necesariamente procede sobre la base de supuestos sobre los cuales no hay fundamentos. Estos supuestos enmarcan tanto los problemas a resolver como los medios a través de los cuales ellos son abordados. En términos generales, la Psicología del siglo veinte ha tenido como supuestos la racionalidad individual, el ordenamiento racional del universo y el lenguaje como vehículo para reflejar el universo. Sin embargo, un amplio espectro de trabajos recientes ha cambiado la concepción modernista en este campo. Los argumentos postmodernos trasladan el foco desde la racionalidad individual  hacia las relaciones interpersonales, ven el universo como socialmente construido y entienden el lenguaje no como reflejo sino como acción en sí misma.  Se examinan las implicancias que ello tiene para la teoría psicológica, la metodología y la acción social en las culturas.

Para Emilio Ribes, psicólogo español, que radica en México desde 1960.  Manifiesta que la psicología es muy particular porque no pasa lo mismo con la sociología, economía o lingüística porque, aunque haya puntos de vista distintos sobre cómo abordar un hecho, todos están de acuerdo en que es un hecho político, económico o lingüístico; los psicólogos no estamos de acuerdo ni siquiera en qué es un hecho psicológico. Entonces, ¿no sería correcto relacionar a la psicología con las cuestiones educativas? El problema es que una psicología confusa puede aportar poco a la educación, la cual es una institución social muy compleja que además está enmarañada con otro tipo de intereses. Pienso que una psicología bien fundamentada obviamente debe sustentar el proceso educativo en una parte fundamental, en la parte técnica.
Es importante resaltar estas observaciones porque la educación deber ser un pilar en la sociedad, pero no por ello responsabilizar a los educadores, sobre un problema que nos concierne a todos, pero sí se debe educar a las nuevas generaciones con otras perspectivas, con cambios que generen y produzcan bienestar a las familias y por ende a la sociedad, pero si seguimos con una educación precaria, con una repetición de décadas a décadas jamás vamos a salir del hoyo en que nos encontramos, con más violencia en los hogares, en las calles, en los colegios, en las universidades, en los centros laborales, etc.  es verdad que todos tenemos la responsabilidad de participar en los cambios que necesita nuestra sociedad, en la educación, en la justicia, en la economía, en los derechos como ciudadanos, pero si seguimos apoyando la educación con limites no lograremos avanzar.
Considero el gran reto que tenemos los futuros psicólogos dentro de nuestra sociedad, debemos prepararnos para enfrentar y atender las necesidades de nuestra niñez, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos, en lograr insertarnos como profesionales competentes y comprometidos en lograr cambios en bienestar de nuestra sociedad, pues la presencia de los psicólogos debe estar en los colegios, en los centros laborales, en las instituciones políticas, centros penitenciarios, universidades, gremios sindicales, etc. no lograremos cambiar al mundo, pero al menos dejaremos en donde nos necesiten nuestro granito de arena.

CONCLUSIONES:
·         Vivimos en una sociedad autoritaria, y se debe sugiere que el Estado Peruano debe ser laico, no debe pertenecer a ninguna religión.
·         Todos los peruanos debemos tener una mentalidad crítica, debemos dejar de ser una réplica de otras culturas.
·         Convivimos en una sociedad insegura, desvalorizada, con mucha violencia social y familiar, por cuanto hay temor arraigado mientras tengamos el pensamiento que hay razas en el mundo, seguiremos considerándonos personas inferiores, y que otras personas pueden humillarnos, porque tienen la piel más clara, su situación económica más holgada pretendiendo tener más influencia y presencia en nuestra sociedad.
·         Es necesario un cambio cultural, social e intelectual.



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